05 junio 2013

EL AIRE SIERO

Por esta zona nuestra el aire sopla generalmente, como en todos los sitios, en cuatro direcciones típicas,  y que por aquí identificamos como el aire de arriba, -cuando es del norte o noreste-, el aire de abajo –cuando es del sur-, el gallego -cuando vienen del oeste o noroeste-  y el serrano cuando es del lado contrario.
Según la dirección del aire, unido a la forma que adoptan algunas nubes en las puestas de sol, indican a la gente del campo la predicción meteorológica para los días siguientes y esto le sirve para programar las tareas a realizar en el campo. Por ejemplo: si se prevé lluvia, se organizan labores de siembra, si se prevé sequía hay que arar o arrastrar antes de que endurezca la tierra, etc.
Hay un aire al que se le tiene mucho miedo porque casi nunca trae beneficios. Se puede decir que es dañino para casi todo. Es el aire de arriba que, cuando se pone pesado le llamamos el siero. Este es el que nos ha acompañado y maltratado durante los últimos días. Pues seca rápidamente el verde de primavera y aparecen los zarajuelles, reseca la piel de los que se exponen a él, agota las fuentes y regatos por mucho que haya llovido en invierno, endurece la tierra y la convierte en polvorienta. En invierno es gélido y en verano asfixiante de manera que ciertamente es odiado.
No obstante en épocas de recolección  una vez trillada la parva, era aprovechada la fuerza de este aire para la limpia (separar el grano de la paja).
Cuando las predicciones caseras indicaban que iba a ponerse el aire de arriba, la gente lo comentaba y se decidía orientar los peces de parva (parvas trilladas preparadas para la limpia) al aire de arriba para su limpia,  porque iba a ponerse el siero y de ser así, éste estaba asegurado durante varios días.
El aprovechamiento de el siero para esta función, no le quita ningún otro perjuicio, pues incluso  las mañanas del mes de agosto que eran favorables para esta labor, son muy frías y el resto del día muy caluroso, de manera que el de Arriba que todo controla, bien podría privarnos de él, ya que también cuando tocaba limpiar había otras alternativas de viento y se podía orientar el pez  al aire gallego que también era constante.

Otra cosita.-  Esta mañana, ahora mismo, mientras escribía esta entrada, he sido agradablemente interrumpido por una llamada telefónica de otro lagarto. Pues al ver en la pantallita el nombre del que llamaba me he sentido estimulado y feliz al escuchar: ¿que tal amigo?.  Esta pregunta fue el inicio de una agradable conversación, que al final terminó tratando sobre temas de la Peña y concretamente sobre el desfile.
¡Pero si es que estos lagartos dispersos por toda la geografía,  siempre están activos para mejorar los resultados de nuestras actividades con el mínimo esfuerzo!.
Un abrazo amigo Salva, y no estrujes tanto tu cabeza que de cualquier forma todo saldrá bien y seguirá subiendo el listón.